El Gran Cañón del Colorado 🏜

Si hasta ahora Estados Unidos nos había ofrecido paisajes impresionantemente grandes, ahora llegamos a lo mas de lo mas: el Cañón del Colorado. Tiene una longitud de 446 kilómetros nada menos, llega a tener hasta 29 kilómetros de ancho y una profundidad de hasta 1600 metros. Es algo brutal, que te impresiona porque es verdaderamente colosal. 

Cuando visitas el parque natural obviamente solo tienes tiempo de recorrer unos poco kilómetros del borde sur. Ni siquiera puedes bajar hasta el río porque la altura es mucha y porque es realmente escarpado. Para hacerlo necesitas contratar una excursión específica. Visitar la dos orillas requiere hacer varias horas en coche para encontrar un puente donde poder cruzarlo. Eso hace una idea de su tamaño.

Pasamos un día y medio caminando por varios tramos del borde, con verdadero vértigo en el cuerpo. Apenas hay vallas y mirar al precipicio requiere tener entre poco y nada de miedo a la altura. Cuando alzas la mirada al frente, la grieta se extiende hasta donde alcanza la vista. Los rojos y grises se entremezclan y muchas veces las rocas desafían la gravedad.

Desde el borde puedes observar perfectamente el vuelo de decenas de pájaros, que muchas veces pasan a tu lado y se lanzan al vacío planeando las corrientes de viento que recorren el lecho del río centenares de metros mas abajo. Si tienes suerte incluso puedes ver un Elk en los bosques de alrededor: un ciervo enorme con unos cuernos bastante desarrollados. Son bastante agresivos así que conviene no acercarse mucho. De hecho es aún peor encontrarse con su depredador, el león de montaña, que es precioso pero muy peligroso.

Nosotros al marcharnos del parque el última día pudimos ver un gran ciervo al borde de la carretera y nada mas pasar con nuestro coche decidió cruzarla. Fue una despedida perfecta de los parques nacionales de Estados Unidos.

Anuncios