El pinchazo 🔧

Moverse en moto tiene infinitas cosas buenas, como ya dijimos en la entrada que le dedicamos. Pero también tiene sus cosas negativas. 

La primera es que el tráfico en el sudeste asiático es bastante caótico. Prácticamente no hay semáforos, nadie usa los intermitentes y la forma de organizar los flujos de tráfico digamos que, como mínimo, es totalmente aleatoria. Cada incorporación es una aventura. Lo bueno es que conducen como viven: muuuuuy lento.

La segunda es que las motos de alquiler son, obviamente, de gama baja. Eso tiene dos problemas: que tienen poca potencia (cada subida pronunciada no podemos pasar de 10 km/h) y que los neumáticos no son los mejores.

Todo ello unido al mal estado de las carreteras suele acabar en pinchazo. El nuestro por suerte fue a escasos dos kilómetros del taller más cercano. Allí nos hicimos entender a base de signos (en los pueblos no tienen ni idea de inglés) y en un momento nos cambiaron el tubo y pudimos continuar. 

Nos sonrió la señora fortuna, porque recorrimos tramos de decenas de kilómetros sin nada alrededor mas que arroz. De haber pasado allí hubieran sido horas arrastrando la moto…

Anuncios

La estación de lluvias ðŸŒ§

Laos tiene un clima tropical monzónico, que básicamente tiene tres estaciones: una de lluvias que va desde mayo a octubre, una estación fresca y seca que transcurre entre noviembre y febrero y una última estación calurosa y seca en marzo y abril.

Ahora mismo estamos al final de la estación de lluvias y esto tiene sus pegas. La mayoría de los días llueve un par de horas al menos, y esto ocasiona que las carreteras estén en peor estado del que ya están. Además si coincide con las horas de luz es un fastidio porque tienes que resguardarte, ya que aquí si el monzón aprieta, llueve de verdad.

Pero aunque parezca lo contrario, es una época muy buena para ver Laos: todo está increíblemente verde, la naturaleza está más salvaje y hay menos turistas. Y lo mejor de todo: las cascadas tienen más agua que nunca.

Los peajes de entrada ðŸ¤‘

Si hay algo que todos los que hayan visitado Laos recordarán y probablemente no con la mejor de sus caras es que hay que pagar por todo. Y evidentemente eso es exclusivo para guiris o, como nos llaman aquí, falangs.

Por visitar una cascada, hay que pagar. Por pasar un puente, hay que pagar. Por subir a una montaña con vistas, lo mismo. Y si llevas bicicleta o moto obviamente también tienes que apoquinar por el parking.

Normalmente se trata de cantidades insignificantes, 1 o 2 euros por cabeza. Pero tienes que tenerlo en cuenta cuando, como nosotros, vas en modo ahorrador. Si vas a pasar el día fuera viendo los alrededores quizá no te resulte tan barato como pensabas.

Y si no pagas, antente a las consecuencias. Normalmente estos pagos no están regularizados sino que alguien del pueblo en su día decidió montar una caseta al lado de la entrada del río/montaña y hacer de ello su “trabajo”. Si decides no pagar y llevas un vehículo puede que a la vuelta no esté, o esté roto. 

Todo ello resulta bastante indignante ya que sientes que se aprovechan de ti y te engañan en la cara. Y es que incluso a veces hay listillos que se hacen pasar por guías falsos de “obligada” contratación si quieres visitar algo. Si no te han avisado o has leído sobre el tema puede que piques. 

En conclusión, mejor pagar y tener una buena dosis de paciencia.