Las Vegas, Baby🕺🏻

Las Vegas, Baby 🕺🏻 . Aquí todo está pensado para que te quedes y gastes todo lo posible. En cada casino todo está macroiluminado para que no distingas el paso de las horas. Hay camareras que traen bebida gratis para ayudarte a perder el control. En las máquinas puedes apostar solamente introduciendo una tarjeta, sin el engorro de las fichas. Las mesas de apuestas han quedado para los nostálgicos porque cada juego tiene su versión electrónica. De hecho las barras de los bares están llenas de pantallas para que no dejes de jugar ni cuando te tomas un copa. . Mas en badpackers.com . #goodpacking #usa #nevada #roadtrip #lasvegas #strip #neon #mgm #venetian #newyorknewyork #dondeestaelchipotle

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Si hay algo por lo que se conoce a Las Vegas son los neones del Strip, la calle mas emblemática de la ciudad. Millones de luces de colores, carteles luminosos y flechas con reclamos te guían por un micro-universo loco, consumista y esperpéntico. Cuando entras al circuito de los grandes hoteles-centros comerciales-casinos caes en una ruta de donde es difícil salir. Y es literal, porque dentro no hay signos de exit y muchas veces acabábamos perdidos en sus enormes salas. 

Todo está pensado para que te quedes y gastes todo lo posible. En cada casino está todo macroiluminado para que no distingas el paso de las horas. Hay camareras que traen bebida gratis para ayudarte a perder el control. En las máquinas puedes apostar solamente introduciendo una tarjeta, sin el engorro de las fichas. Las mesas de apuestas han quedado para los nostálgicos porque cada juego tiene su versión electrónica. De hecho las barras de los bares están llenas de pantallas para que no dejes de jugar ni cuando te tomas un copa.

Nosotros hicimos la apuesta mas mísera (1 dólar) y fue un fail total. Fuimos incapaces de entender las normas de la máquina y eso que las leímos varias veces. Nos sentimos bastante tontos porque había gente que cigarro y copa en mano no paraban de apostar dólares en la tragaperras y pulsar los botones con bastante convicción. Eso sí, normalmente era gente bastante mayor y sola. Y es que el ambiente es decrépito y sórdido. Quizá fue un lugar atractivo en su momento pero ahora, a nuestro parecer, es bastante decadente.

Y es que en realidad todo incita a la decadencia. Construir una ciudad enorme en medio del desierto con edificios inmensos intentando simular a las pirámides de Egipto, al castillo de Excalibur o los canales de Venecia. Traer estrellas ya en caída libre buscando hacer algo de cash (Celine Dion y Britney Spears son residentes). Llenarlo todo de cientos de centros comerciales, uno en cada hotel. La suma de todo eso se acerca poco al glamour que nos han vendido en Ocean’s Eleven. En realidad todo huele algo a naftalina y alfombra vieja a la que le han caído unas copas de mas.

Sin embargo, ya sea por lo kitsch del lugar, por el ver para creer o simplemente por hacer el turista, Las Vegas es como una luz gigante para millones de moscas. Y nosotros lo hemos disfrutado, a pesar de no tener los miles de dólares que requiere sacarle el máximo partido. Nos despedimos de los neones con muchas ganas del siguiente destino: San Francisco. 

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El Gran Cañón del Colorado ðŸœ

Si hasta ahora Estados Unidos nos había ofrecido paisajes impresionantemente grandes, ahora llegamos a lo mas de lo mas: el Cañón del Colorado. Tiene una longitud de 446 kilómetros nada menos, llega a tener hasta 29 kilómetros de ancho y una profundidad de hasta 1600 metros. Es algo brutal, que te impresiona porque es verdaderamente colosal. 

Cuando visitas el parque natural obviamente solo tienes tiempo de recorrer unos poco kilómetros del borde sur. Ni siquiera puedes bajar hasta el río porque la altura es mucha y porque es realmente escarpado. Para hacerlo necesitas contratar una excursión específica. Visitar la dos orillas requiere hacer varias horas en coche para encontrar un puente donde poder cruzarlo. Eso hace una idea de su tamaño.

Pasamos un día y medio caminando por varios tramos del borde, con verdadero vértigo en el cuerpo. Apenas hay vallas y mirar al precipicio requiere tener entre poco y nada de miedo a la altura. Cuando alzas la mirada al frente, la grieta se extiende hasta donde alcanza la vista. Los rojos y grises se entremezclan y muchas veces las rocas desafían la gravedad.

Desde el borde puedes observar perfectamente el vuelo de decenas de pájaros, que muchas veces pasan a tu lado y se lanzan al vacío planeando las corrientes de viento que recorren el lecho del río centenares de metros mas abajo. Si tienes suerte incluso puedes ver un Elk en los bosques de alrededor: un ciervo enorme con unos cuernos bastante desarrollados. Son bastante agresivos así que conviene no acercarse mucho. De hecho es aún peor encontrarse con su depredador, el león de montaña, que es precioso pero muy peligroso.

Nosotros al marcharnos del parque el última día pudimos ver un gran ciervo al borde de la carretera y nada mas pasar con nuestro coche decidió cruzarla. Fue una despedida perfecta de los parques nacionales de Estados Unidos.

Parques nacionales de Utah ðŸœ

Durante tres días y muchas millas, hemos recorrido tres parques nacionales diferentes: Zion Park, The Arches y Monument Valley. La idea inicial era incorporar a esta lista Bryce Canyon, pero no tuvimos tiempo y decidimos ver los otros con algo más de calma. Cuando empiezas a planear el road trip parece que va a darte tiempo a todo, pero después las distancias siempre son mucho mas grandes de lo que parecen.

Tras una noche de paso en Las Vegas (no pudimos quedarnos mas porque era fin de semana y los precios se disparan, pero volveremos mas adelante) nos dirigimos a Zion Park, situado en el estado de Utah. Nada mas entrar nos quedamos impresionados con la cantidad de gente que había. Nuestro objetivo allí era recorrer Zion Narrows, un camino que se adentra por un cañón y transcurre sobre un río embarrado. Sin embargo nos dimos cuenta que la excursión requería un día entero y ya no teníamos tiempo. Conseguimos llegar a la entrada del cañón y fue un poco decepcionante, porque no era nada espectacular.

El siguiente día seguimos recorriendo Utah y llegamos hasta el pueblo de Moab. Allí se encuentra el parque The Arches, con grandes formaciones de tierra arcillosa y un montón de arcos de roca, de ahí su nombre. Este parque fue nuestro favorito. Pudimos disfrutarlo haciendo diferentes recorridos, conduciendo por sus caminos y parándonos para hacer fotos. Lo que mas nos gustó fue que no había demasiada gente y pudimos trepar por los arcos cual niños.

El último parque fue Monument Valley, que se encuentra en territorio de los indios navajos y está controlado por ellos. Éste se caracteriza, tal y como su nombre indica, por ser un valle con mega estructuras de rocas rojizas que se alzan creando formas curiosas como la de un elefante (que nunca supimos ver) o un sombrero mejicano. A pesar de ello nos gustó bastante.

Ahora solo nos queda el gran parque nacional por excelencia: ¡el Gran Cañón! 

Coyotes en el Valle de la Muerte ðŸ¦Š

Después de Yosemite nuestro siguiente destino era el Valle de la Muerte. La verdad es que no sabíamos que esperar de este desierto. Nos habían dicho que el calor era extremo, que era enorme y que tuviéramos cuidado al cruzarlo en coche. Por eso cuando llegamos allí teníamos mas preocupación que ganas de verlo. Y fue una auténtica sorpresa.

Death Valley no es el típico desierto que todos tenemos en la cabeza. Es mas bien un valle entre montañas con un clima extremadamente árido donde todo es yermo. Si que hay una pequeña zona de dunas, pero lo que mas predomina son las grandes extensiones de tierra seca rodeadas por montañas rojizas. 

Hay un montón de lugares que visitar con vistas increíbles. El calor, por lo menos cuando nosotros estuvimos allí, era alto pero soportable. Ciertamente hay que llevar agua a todas partes porque el sol no perdona, pero tampoco es para no salir del coche. De hecho hicimos unas cuantas caminatas en las horas de mas calor y tampoco fueron extenuantes. Eso sí, es septiembre. Hemos leído que en Julio y Agosto es muchísimo peor, llegando a temperaturas de mas de 50 grados.

El Valle de la muerte tiene un aura especial. Sus colores, esa gama de rojos y amarillos que lo envuelven todo, te atrapan. Sus carreteras larguísimas cruzando los enormes valles son impresionantes. Y si además tienes la suerte de poder ver coyotes de cerca, no puedes pedir mas.

Y no solo eso: mientras recorríamos una de las montañas con un enorme acantilado a la derecha, un caza del ejercito decidió que era el lugar perfecto para hacer pruebas. El sonido al descender de las alturas hasta casi el suelo y pasar entre las paredes del cañón es atronador. Pudimos verlo apenas a 50 metros de nosotros y da verdadero miedo.

No esperábamos mucho del valle de la muerte y la verdad es que nos encantó. Nos quedaron muchos lugares que visitar dentro del parque pero pudimos hacernos una idea de lo grande y espectacular que es. Un lugar imperdible en el road trip.

Yosemite 🦌

El parque nacional de Yosemite es otro ejemplo de que todo en Estados Unidos es colosal. Ocupa mas de 3.000 kilometros cuadrados y es visitado por mas de 3 millones de personas al año. Sus montañas de granito son de un tamaño impresionante y para recorrerlo entero necesitas semanas. Nosotros apenas tuvimos día y medio, pero aún así intentamos ver lo máximo posible.

Obviamente descartamos todas las rutas de mas de 3 horas. Esas son seguramente las mejores, porque habrá mucha menos gente. Eso es lo primero que nos sorprendió del parque: hay personas por doquier. Esperábamos disfrutar de la naturaleza en estado salvaje y parece mas una museo en hora punta. Aún así puedes escapar de las multitudes porque Yosemite es muy muy grande, sobre todo si es fuera del valle, la parte mas visitada.

El primer día recorrimos las zonas más emblemáticas y abarrotadas. La verdad es que está muy bien preparado para visitarlo, con muchas zonas de parking y un autobús gratuito que comunica las rutas mas importantes. Hay que destacar el tourist visitor center, que además de informarte de todo de manera rápida y eficaz es un museo muy interesante sobre la formación e historia del parque. 

El segundo día hicimos un ruta de un par de horas hasta una de las cascadas mas grandes y después condujimos por la carretera que va de oeste a este, atravesando todo el parque. Allí fuimos parando donde nos apetecía y disfrutamos de la menor cantidad de coches y turistas. Lastima que la última hora se puso a llover y tuvimos que cancelar algunas caminatas.

En general el parque nos gustó y aunque no tuvimos la suerte de ver los míticos osos de Yosemite, si pudimos ver ciervos muy de cerca. Y también ardillas, decenas de ellas corretean constantemente por los caminos. Ahora nos dirigimos hacia el este y el siguiente destino tiene un nombre que asusta: Death Valley.

California on the road ðŸš˜

Hemos pasado 2 días intensos recorriendo California por carretera, intentando visitar los lugares mas recomendados del estado y algunos mas desconocidos. Vamos a intentar hacer un breve resumen de lo que hemos visto:

El primer día salimos de Los Angeles con destino a Santa Barbara. Nos habían hablado muy bien de este pueblo, pero a nosotros nos pareció bastante artificial y un poco pijo. Es un pueblo clavado a Mediterranea de Port Aventura donde todo intenta imitar un estilo español-colonial, pero se nota muchísimo que es falso. Ese día dormimos en Santa María, donde nos recibió una lluvia torrencial y nos alojamos en un Airbnb de una rusa bastante peculiar.

Al día siguiente visitamos bastantes lugares. Empezamos por San Luis Obispo, también pijo pero mas auténtico. A destacar una iglesia de 1772 (construida por una misión de Tolosa nada menos) y el bubblegum alley, una calle llena de chicles pegados a la pared durante años y años por lugareños y turistas. En la oficina de turismo nos lo vendieron muy bien pero a nosotros nos pareció repugnante.

Seguimos conduciendo hasta Morro Bay, donde nos hicimos la foto de rigor con la Morro Rock. Lo mejor del día llegó un poco mas adelante, en Piedras blancas. Allí pudimos ver elefantes marinos disfrutar del sol, nadar y pelearse por un trozo de playa donde aposentar sus posaderas. Pasamos allí un buen rato porque era muy entretenido verlos salir del mar y echarse tierra por encima con sus aletas para protegerse del calor.

Nos dio mucha pena que la carretera del Big Sur aún estuviese cerrada por obras, pero decidimos llegar hasta el punto donde comienza, Ragged Point. Lo poco que pudimos ver prometía bastante. Finalmente visitamos Carmel by the sea, el pueblo que mas nos gustó de toda California. Una playa blanca y enorme, un ambiente muy tranquilo y un montón de casas que parecen sacadas de un cuento.

Ahora nos dirigimos hacia Yosemite, donde en día y medio intentaremos ver todo lo posible del enorme parque natural. 

Un año de badpacking ðŸ‘©ðŸ»ðŸ‘¨ðŸ»ðŸŒðŸŒŽ

Ayer hizo un año que empezamos esta aventura. ¡Y qué año! Durante este tiempo hemos vivido tanto, y tan rápido, que cuesta asimilarlo. Y es que normalmente, cuando vives algo intensamente, necesitas tiempo para descomprimir y digerirlo. Pero nosotros no lo hemos tenido y apenas somos conscientes de todo lo que hemos hecho, de cada lugar visitado, cada cultura… es tal la cantidad que los recuerdos se solapan y tienes que hacer un esfuerzo para rescatarlos. De lo que sí nos acordamos y tenemos presentes son las miles de horas en bus. Auténticas maratones.

Un año da para mucho y este nos lo llevamos para siempre. Hemos aprendido lo que significa estar de viaje tanto tiempo; un tanto alejado de la idealizada “vuelta al mundo”. También lo que significa viajar con bajo presupuesto, donde tienes que sacrificar comodidad para conocer nuevos lugares. Y como es de necesario tener un lugar al que sentirte en casa. Finalmente, el convivir con otra persona 24/7 que acaba con toda individualidad pero a cambio te da un apoyo y refugio permanente durante esta vida nómada y extraña.

A veces pensamos que con lo aprendido ahora nuestra idea de viaje sería diferente. Menos lugares en más tiempo. Y volviendo a visitar a la familia y amigos para tomar fuerza (y chorizo o llonganissa). Pero en realidad esa idea solo sería posible si hubiésemos hecho este viaje que tanto nos ha dado. Solo podemos estar más que agradecidos de haberlo podido hacer. Gracias Hugo y Paula del pasado por dar el paso.

Y rememorando esta penúltima etapa, como viene siendo costumbre, haremos un pequeño resumen de los países visitados:

Norte de Perú: Acabamos este país con las misma sensación del principio: encantados de descubrir una tierra tan rica en paisaje, culturas y con una riqueza gastronómica brutal. 

Ecuador, visita fugaz: Fueron pocos días que pasamos en Ecuador y sería un poco injusto juzgarlo. No nos acompañó demasiado el tiempo y no vimos demasiado. Eso sí, la ciudad de Cuenca merece una visita.

Colombia: Junto a Perú, la otra joya de nuestro paso por Sudamérica. Un país de tradición española con mucha influencia caribeña que nos ha fascinado. Paisajes variados, gente muy amable y facilidad de transporte. Se nota que quieren cambiar la imagen del país y seguro que lo conseguirán, se lo merecen. Muy muy recomendable.

Y ahora el listado con lo mejor y lo peor:

Mejor comida: Ceviche en El Cevichano, en Lima.

De todos los ceviches que hemos probado en Sudamérica, el que tomamos en un puesto en el mercado de Lima se lleva el primer premio destacado. Que delicia.

Especial mención a la señora Carmen que en nuestros días en las playas de Mancora nos deleitó con unos platos increíbles. Y también destacamos el menú popular en Salento, comida deliciosa a precios ridículos.

Peor comida: Restaurante español en Puerto López, Ecuador.

Quisimos probar comida de casa en un restaurante en Puerto Lopez que habíamos leído que era muy bueno y con dueños españoles. Y menudo fail, estaba horrible. Ni con todas las ganas que teníamos de volver a comer tortilla de patata nos supo buena. Suerte que días después nos resarcimos en otro español en Canoa.

Mejor alojamiento: Hostal Casa de Lídice en Cuenca

Cuenca fue toda una sorpresa y este hostal fue gloria bendita. Suelos de madera, ducha estupenda, wifi decente y la cama. Que cama madre mía. La mejor del viaje sin duda.

Peor alojamiento: un hostal en Santa Marta, Colombia.

Este hostal era bastante justito pero figura en top peor por un solo motivo: había chinches en todas las camas. Terrible. Suerte que nos dimos cuenta antes de ir a dormir y nos picaron poco. Eso sí, tuvimos que buscar un nuevo hostal a las 12 de la noche. 

Mención especial a un hostal en Puerto Lopez del que también nos tuvimos que marchar porque la humedad de la habitación era insoportable. No se podía respirar.

Mejor paisaje: La laguna 69 en Huaraz

El esfuerzo para llegar hasta allí es asesino pero merece muchísimo la pena. Una laguna azul turquesa entre las montañas nevadas de Los Andes. El camino hasta allí también es espectacular, aunque los 700 metros de subida a 4000 metros de altura nos llevaran horas.

Peor paisaje: la Colombia real

Colombia es un país lleno de maravillas, con cientos de cosas que ver. Pero nos da la impresión que hay una Colombia para turistas y otra real, pobre y olvidada. Y no es precisamente un barrio de una ciudad sino la mayoría de ellos. Es duro y triste darse cuenta de eso.

Mejor excursión/visita: Un día en Guatapé 

Una de las mejores excursiones que hemos hecho en todo el viaje. Las vistas desde el peñón de Guatapé son impresionantes y el pueblo cercano un festival de color. Un lugar mágico en el que nos gustaría habernos quedado mucho mas tiempo.

Dos menciones especiales: a la ciudad de Cartagena de Indias (una ciudad que nos enamoró) y al monasterio de Las Lajas (la iglesia mas impresionante que hemos visto).

Peor visita: el pueblo de Canoa, en Ecuador.

Un pueblo de playa que nos habían vendido como idílico y con una playa preciosa y fue todo un bluff. Playa normalita, pueblo super turístico y con 0 encanto. Y para rematar estuvo nublado los tres días.

Mejor experiencia: reencuentro con Patri en Colombia 

Encontrarse con una amiga después de tanto tiempo es emocionante, y sobretodo si es aquella persona con la que has recorrido mundo cada verano. Ahora ya no podemos maljugar al poquer. ¡Tendremos que hacer revanchas en Barcelona!

Peor experiencia: Los mosquitos en el parque de Tayrona 

El parque natural de Tayrona es precioso, pero sus mosquitos son mortíferos. Nos acribillaron sin piedad y sus picaduras son duran una eternidad, además de picar una barbaridad. Habiendo sido picados por mosquitos de medio mundo podemos decir que estos son los peores que hemos visto.

¡Y esto es todo! Solo nos queda un mes por Estados Unidos antes de volver a casa. El badpacking está a punto de terminar pero vamos a aprovechar al máximo el último mes de aventura.