Buenos Aires, día 12 👠

Se acaban nuestros días en la capital de Argentina y de nuevo nos ponemos en marcha con la mochila a la espalda. Han sido casi 2 semanas en Buenos Aires que nos han servido para descansar de la paliza de kilómetros que supuso Oceanía. También hemos acumulado fuerzas para lo que viene, que es mucho: 2 meses recorriendo el noroeste de Argentina, Bolivia y Perú. Después no tenemos claro qué hacer, porque llega el verano en Europa y los precios se disparan en sudamérica. 

Estos últimos días hemos aprovechado para planear el futuro del viaje, pero también nos ha dado tiempo para descubrir otras partes de la ciudad. Lo que mas nos ha gustado de esta segunda ronda de visitas han sido los barrios de Recoleta y Retiro. No tienen nada que ver con los anteriores: están llenos de enormes palacios de las familias importantes de Buenos Aires. Muchos de ellos pertenecen ahora al gobierno y tienen diferentes funciones que los porteños utilizan, pero no han perdido un ápice de majestuosidad. Hablan de un tiempo donde Argentina era una potencia mundial y el dinero corría por la ciudad como un torrente, inundándolo todo.

También pudimos pasear por el mercado de San Telmo durante todo el domingo. La semana anterior llovió muchísimo y todos los comerciantes y músicos callejeros tuvieron que recoger y protegerse del agua. Por suerte esta vez el tiempo aguantó y lo vimos en todo su esplendor. Calles y calles llenas de vendedores y música en cada esquina. La mayoría de los puestos son de antigüedades: ya sea bisuteria, revistas, recuerdos, juguetes, obras de arte… todo de un pasado mejor. El mercado en sí destila un aire melancólico, de un Buenos Aires brillante y vibrante que ya no lo es tanto. Es una atmósfera muy particular.

También pudimos disfrutar de ver tocar y bailar un tango en directo. En el cruce de calles de la plaza Dorrego dos guitarristas y dos bailarines ya entrados en años hacían disfrutar a la multitud con su música. Alrededor los vendedores de dulce de leche y pasteles típicos hacían negocio con los turistas, pero sobre todo con los locales. Quizá eso es lo mejor del mercado de San Telmo: muchos porteños de diferentes barrios siguen viniendo, por lo que aún conserva su esencia.

Y con esto ponemos fin a nuestro descanso en la capital de la república. Ahora vamos al norte, a la frontera con Brasil, a ver uno de los lugares mas espectaculares del mundo: las cataratas de Iguazú. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s