Urban Art Gymkhana 📷

Street Art Gymkhana 📷 . Para el viajero, Georgetown es una divertida gymkhana cultural. Lanzarse a recorrer sus barrios buscando las esculturas que narran su historia en forma de viñeta es la mejor forma que se nos ocurre de empaparte de la verdadera esencia de un lugar. Si a esto le unes el original y espectacular arte urbano que se esconde entre sus paredes, convierte la experiencia de visitar la ciudad en algo único y mágico. Es increíble como dos proyectos de arte urbano pueden cambiar de manera tan drástica el paisaje de una ciudad. Y no sólo eso, sino su carácter y espíritu. . Mas en badpackers.com . #goodpacking #malasia #penang #georgetown #streetart #gymkana #motorbike #buscandopisoengeorgetown

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En 2009 el gobierno de Penang se afana en buscar una manera de hacer visible el reciente nombramiento de Georgetown como patrimonio de la humanidad. Para ello lanza un concurso que acaba ganando el estudio de escultura SCULPTUREATWORK. 

Su idea se llama “las voces de la gente” y consiste en 52 esculturas de hierro que, por medio de divertidas viñetas, narran la el pasado y el presente la ciudad. Cada una de ellas se ubica en el lugar exacto donde tiene lugar el pequeño fragmento que cuentan. De esta manera consiguen que pasear por las calles de Georgetown sea una lección de historia continua, mientras que gracias a la forma siempre es entretenido encontrarse con una de ellas.

Tres años mas tarde el George Town Festival, que celebra cada agosto el nombramiento de la ciudad como Patrimonio de la humanidad por la Unesco con decenas de actividades culturales, lanza el proyecto Mirrors. Ello permite al lituano Ernest Zacharevic pintar 6 murales en las calles del casco viejo de la ciudad.

Inspirado en la vida cotidiana de la gente que vivía en Georgetown en la antigüedad, Ernest utilizó un combinación de pintura y elementos físicos para llenar de magia 6 lugares que nunca volvieron a ser como antes. En 2013 una de sus obras fue nombrada por The Guardian como la mejor obra de arte callejero del año y “boom”, todo el proyecto se vuelve viral. De repente decenas de artistas callejeros acuden a la ciudad para plasmar sus obras, convirtiendo Georgetown en un verdadero placer para los ojos.

A raíz de estos dos proyectos Georgetown cambia para siempre. Manteniéndose siempre fiel a su rica historia y a su fusión de culturas, se convierte en un estandarte del arte callejero. Decenas de miles de turistas se interesan de repente por la ciudad, lo que origina que nuevos comercios abran para dar servicio a ese viajero que busca deleitarse con una ciudad del siglo XXI tremendamente orgullosa de quién es y quién fue.

Para el viajero, Georgetown es una divertida gymkhana cultural. Lanzarse a recorrer sus barrios buscando las esculturas que narran su historia en forma de viñeta es la mejor forma que se nos ocurre de empaparte de la verdadera esencia de un lugar. Si a esto le unes el original y espectacular arte urbano que se esconde entre sus paredes, convierte la experiencia de visitar la ciudad en algo único y mágico. Es increíble como dos proyectos de arte urbano pueden cambiar de manera tan drástica el paisaje de una ciudad. Y no sólo eso, sino su carácter y espíritu. 

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